Cómo hacer un plan de crisis de salud mental en familia
Publicado el · Por Andy y Adam, CareCoordinate
Las crisis de salud mental dan miedo justo porque la persona que normalmente sabe lo que necesita es la que no lo puede decir. La familia improvisa: ¿esta es la noche de llamarle a alguien? ¿A quién? ¿Urgencias va a ayudar o va a empeorarlo? ¿Qué dijo el terapeuta que hiciéramos? En el momento, nadie se acuerda, y las decisiones se toman desde el miedo.
Un plan de crisis es un documento hecho en calma para usarse en el caos, por la persona y por quienes la quieren, juntos. No es un instrumento legal (aunque puede remitir a uno) y no hace falta un profesional para escribirlo, aunque un terapeuta puede ayudar. Tiene que ser honesto, específico para esta persona, acordado y fácil de encontrar a las dos de la mañana. Esto es lo que lleva y cómo hacerlo. Si alguien está en peligro ahora mismo, llame o mande mensaje al 988 (Estados Unidos) o al número de emergencias de su localidad primero, y lea esto después.
Háganlo juntos, en un tramo de calma
El plan es de la persona, no de la familia. Siéntese con ella cuando las cosas estén estables, de preferencia con el aliento de su terapeuta, y plantéelo como lo que es: una forma de que ella mande sobre lo que pase cuando no pueda mandar. A muchas personas el ejercicio les da alivio: le pone nombre al miedo y le pone una cerca alrededor. Si se niega, haga una versión para uso de la propia familia, y vuelva a ofrecerlo más adelante.
Sección 1: cómo se ve una crisis en esta persona
Las señales de alarma de cada persona son propias. Escríbalas en las dos voces: «dejo de contestar mensajes y empiezo a dormir en la tarde» junto a «hablas más rápido y empiezas tres proyectos en un día». Incluya las señales tempranas y sutiles —las que dan más tiempo para actuar— y las tardías, que significan que ya es hora de llamar. Anote las cosas que suelen disparar una crisis, si se conocen: una dosis olvidada, un medicamento suspendido, dormir mal, un aniversario, el alcohol, una presión concreta.
Sección 2: qué ayuda y qué lastima
Pregunte, y anótelo tal cual: qué ha ayudado en los malos ratos anteriores —una caminata, una persona en específico, el silencio, la música, que la dejen sola una hora, que alguien se siente al lado sin hablarle—. Y qué ha empeorado las cosas: que la rodeen, que la contradigan, los gritos, ciertas personas, ciertos lugares. Esta es la sección que las familias olvidan en el momento y la que más cambia cómo sale una noche.
Sección 3: a quién llamar, en orden
Números, no nombres. En el orden que acuerden la persona y la familia:
- El terapeuta y quien receta, con las indicaciones para fuera de horario.
- La línea 988 de Suicidio y Crisis (llamada o mensaje al 988 en Estados Unidos), para la persona o para la familia; los consejeros también pueden orientar a un pariente preocupado.
- El equipo móvil de crisis del condado o de la región, si existe: clínicos que van a la casa y que muchas veces son la mejor alternativa a la policía o a urgencias. Consiga el número desde ahora.
- Las personas de confianza que la persona quiere que participen, y cualquiera que no quiere que participe.
- El 911 o el número local de emergencias, y el umbral que la familia acordó para marcarlo: peligro inmediato para la persona o para otros, una emergencia médica, o que la línea de crisis lo indique. Si llama al 911, pida un oficial capacitado en crisis si el departamento los tiene.
Sección 4: las preferencias de la persona
Qué hospital, si hace falta hospitalización, y cuál evitar. Qué medicamentos han ayudado en crisis anteriores y cuáles han causado malas reacciones: esa es información que el equipo de emergencia necesita y que la persona puede no poder dar. A quién avisar y a quién no. Quién se hace cargo de los hijos, las mascotas, el trabajo, la renta. Qué quiere la persona que la familia le diga, y qué no. Si la persona tiene una voluntad anticipada psiquiátrica o un representante para decisiones médicas, dónde está. Adjunte la lista de medicamentos vigente y los diagnósticos.
Sección 5: dónde vive y cuándo se revisa
Un plan que no se puede encontrar no es un plan. Las copias van en el teléfono de la persona y en el de la familia, en el expediente de cuidado compartido junto a la lista de medicamentos y al directorio del equipo, y —si la persona está de acuerdo— en el refrigerador con la hoja de emergencia. Todos los nombrados en él deberían haberlo leído. Después de cada crisis, siéntense en un par de semanas y actualícenlo con lo aprendido: qué funcionó, qué no, quién contestó el teléfono de verdad.
Las familias que usan CareCoordinate guardan el plan de crisis junto a la lista de medicamentos, el directorio de médicos y los contactos diarios, para que quien esté al teléfono con el 988 a medianoche tenga en la misma mano los nombres de los medicamentos y el número del psiquiatra.
Escríbanlo juntos cuando las cosas estén tranquilas. Anoten las señales de alarma de esta persona, qué ayuda y qué lastima, a quién llamar en orden y con números, y sus preferencias de hospital, medicamentos y a quién avisar. Adjunten la lista de medicamentos, guarden copias donde se vayan a encontrar, y revísenlo después de cada crisis. Un plan hecho en calma es la mano más firme de la familia en pleno caos.
Preguntas que hacen las familias
¿Qué debe incluir un plan de crisis de salud mental?
- Las señales de alarma tempranas y tardías de la persona, qué ha ayudado y qué ha empeorado las cosas, a quién llamar en orden y con teléfonos (clínicos, 988, equipo móvil de crisis, personas de confianza, y cuándo llamar al 911), las preferencias de la persona sobre hospitales, medicamentos y a quién avisar, la lista de medicamentos vigente, y dónde se guarda el plan.
¿Qué pasa cuando uno llama al 988?
- En Estados Unidos, el 988 lo conecta con un consejero de crisis capacitado, por llamada o por mensaje, las 24 horas, para cualquier crisis de salud mental, de consumo de sustancias o de pensamientos suicidas. Los consejeros escuchan, ayudan a bajar la intensidad y conectan con recursos locales; también pueden orientar a familiares preocupados por otra persona.
¿Debo llamar al 911 en una crisis de salud mental?
- Llame al 911 o al número local de emergencias cuando haya peligro inmediato para la persona o para otros, o una emergencia médica. Para crisis sin peligro inmediato, el 988 o el equipo móvil de crisis del condado suele ser la mejor primera llamada. Decidan juntos el umbral de antemano y escríbanlo en el plan.
¿Qué es un equipo móvil de crisis?
- Es un equipo de clínicos de salud mental, disponible en muchos condados de Estados Unidos, que acude al lugar donde está la persona durante una crisis para evaluar, bajar la intensidad y conectarla con atención, muchas veces evitando urgencias o una intervención policial. Consiga el número del equipo de su zona antes de necesitarlo y póngalo en el plan.